La directora del albergue "Jesús El Buen Pastor" y premio nacional de Derechos Humanos, Olga Sánchez Martínez, hizo la denuncia pública y sostuvo que en cinco mil pesos son dados los menores a personas desconocidas.
En el municipio fronterizo de Suchiate se reportaron dos presuntos casos de esa naturaleza, de niños de entre cuatro y seis años.
Fueron unas personas que se interesaban en niños y niñas las que "pagaron", desconociéndose el destino de los menores.
Sin dar mayores detalles, explicó que esa organización está documentando los casos para presentar las denuncias formales ante las autoridades de México, Guatemala y la propia Organización de las Naciones Unidas, con la finalidad de frenar ese flagelo.
Reconoció que las investigaciones efectuadas por organismos no gubernamentales han detectado que en algunos casos son los mismos padres los que comercializan a sus hijos, sin que se preocupen por saber los fines que tendrán, si son para adoptarlos, para aprovechar sus órganos o con fines de explotación sexual o laboral.
Por ello, llamó a las autoridades federales, estatales y municipales de la frontera sur, así como a padres de familia, tener cuidado con sus hijos y en caso de saber de alguna acción de esta naturaleza presentar las denuncias para que se proceda legalmente.
En el marco de una reunión con autoridades migratorias y organismos no gubernamentales, mencionó que los niños migrantes son altamente vulnerables para caer en manos de estos grupos que podrían estar operando en la franja fronteriza entre México y Guatemala.
Urgió a poner atención a la problemática, porque si bien ha habido avances en materia de defensa de los derechos humanos de los migrantes, los menores de edad corren altos riesgos, sobre todo si vienen solos y así pretenden llegar a Estados Unidos. |